Reflexiones acerca de la enseñanza de la
Biología y de la Geología ante una eventual reforma de la
Enseñanza Secundaria Obligatoria

Este documento es el resultado de un debate sobre la reforma de la Enseñanza Secundaria Obligatoria, propiciado por el Colegio Oficial de Biólogos (COB). A este debate han participado profesores de centros de Enseñanza Secundaria, estuvieran o no en el llamado territorio MEC, con independencia de ser, o no, miembros del COB.

El origen de este debate está en el hecho de que recientemente el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) ha planteado la reforma de un tramo de la Enseñanza Secundaria, sin contemplarla como un todo; además, el MEC ha pretendido hacer esta reforma parcial a partir de un informe sobre la enseñanza de las Humanidades, sin tener en cuenta cuál es el estado de la enseñanza de las Ciencias.

A fin de no caer en estos dos mismos errores en que ha incurrido el MEC, este documento se limita a plantear reflexiones centradas básicamente en la situación de la enseñanza de la Biología y de la Geología en la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Así pues, ni se pretende reformar nada ni se quiere revestir nuestros planteamientos con datos de estudios realizados por terceros.

La finalidad de este documento es doble. En primer lugar, se trata de que todos los agentes sociales interesados en la enseñanza conozcan nuestros puntos de vista. En segunda instancia, esperamos que nuestras consideraciones sean tenidas en cuenta por el MEC a la hora de formalizar cualquier eventual reforma de la Enseñanza Secundaria, sea cual sea el alcance de ésta.

1. Consideraciones generales para cualquier reforma de la ESO

Sea cual sea el alcance de las reformas que el MEC propicie en la Enseñanza Secundaria, el COB considera que deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones generales.

1.1. La reforma de la Enseñanza Secundaria debe abordarse de manera global. No tiene sentido hacer la reforma de cualquier etapa de la Enseñanza Secundaria, sin tener en cuenta, como mínimo, las otras dos. Así pues, si el MEC quiere plantear la reforma de la ESO, el reto debe afrontarlo simultáneamente con el de reformar el Bachillerato y la Formación Profesional de Grado Medio.

No hacerlo así es propiciar saltos en el vacío y mantener demasiadas incógnitas en la ecuación, lo que impide discernir adecuadamente la bondad de los cambios parciales que se propongan.

1.2.Para afrontar dichos cambios es imprescindible conocer no sólo el estado de la enseñanza de las Humanidades, sino también el estado de la enseñanza de las Ciencias en la Educación Secundaria. Conviene pues que el MEC aborde este estudio, con la mayor rapidez posible, pero con rigor y con la participación en su confección de expertos propuestos por los representantes de los enseñantes.

A pesar de no disponer de dicho estudio, podemos afirmar que en la situación actual, los docentes que estudian itinerarios curriculares de Ciencias, en buena lógica también tienen que cursar materias de Letras; en cambio, los alumnos que siguen curricula de Letras, por desgracia para ellos, no tienen en su formación asignaturas de Ciencias. Entendemos pues, que cualquier reforma de la Educación Secundaria ha de re-equilibrar los curricula, favoreciendo la formación integral de los alumnos.

1.3. Se considera prematuro plantear la elección de itinerarios curriculares en la ESO, que pre-determinen el futuro curricular de los alumnos. Debe tenerse en cuenta que esta fase de la formación del alumno es obligatoria; además, en general los alumnos de esta etapa ni tienen la claridad de ideas ni la madurez suficientes para elegir conscientemente un camino curricular, más o menos cerrado y excluyente de otras posibles opciones.
Cierto es que a las edades en que se cursa la ESO, en general los alumnos perciben las áreas de conocimiento en que se encuentran cómodos o incómodos (a veces, las preferencias se hacen por eliminación); no obstante, en dichas edades hay otros factores externos (simpatía con el profesor, amistad con un compañero, ...) que influyen de manera poco racional en la elección del curriculum.

1.4. Es conveniente que cualquier reforma que se plantee tenga en cuenta los proyectos curriculares y los procedimientos de evaluación generados en los centros por equipos de profesores, de quienes no debe olvidarse que son los profesionales de la docencia.

1.5. En este mismo sentido, toda reforma que se precie también debe tener en cuenta la existencia de asignaturas optativas en la ESO, elaboradas por los departamentos de los centros. Además, buena parte de estas asignaturas optativas tienen la consideración de propiciar la iniciación profesional de los alumnos.

Es muy necesario que se aborde la clarificación de los criterios que permitan que una asignatura optativa de la ESO pueda ser considerada como de iniciación profesional.

2. Consideraciones específicas para las asignaturas con contenidos de Biología y de Geología

2.1. En relación al primer ciclo de la ESO, se propone mantener la integración de los contenidos de Biología y de Geología en la asignatura Ciencias de la Naturaleza, sea cual sea el alcance de cualquier reforma de la Enseñanza Secundaria.

La motivación de esta propuesta se fundamenta en que, a las edades en que se imparte dicho ciclo, conviene al alumno recibir una visión integradora de la materia.

2.2. En relación al tercer curso de ESO, se propone desdoblar la asignatura Ciencias de la Naturaleza en dos asignaturas diferentes, la una Física y Química y la otra Biología y Geología, con independencia de la profundidad de la reforma que pretenda el MEC.

Esta propuesta se fundamenta en que dicha separación no va contra los objetivos de desarrollo de capacidades del alumno. Dicho en otras palabras, es posible que desde asignaturas distintas se evalúe separadamente la correcta consecución de los objetivos de desarrollo de las capacidades del alumno; así, en la asignatura Ciencias de la Naturaleza se plantean objetivos de comprensión oral y escrita que no se evalúan conjuntamente con otras asignaturas, como por ejemplo Lengua castellana.

Otro motivo en que se basa nuestra propuesta es que en dicho curso académico, los contenidos y planteamientos didácticos correspondientes a las Ciencias Físicas y Químicas son muy diferentes que los que corresponden a las Ciencias Biológicas y Geológicas.

De hecho, la práctica cotidiana de los centros de Enseñanza Secundaria es que la asignatura Ciencias de la Naturaleza es impartida separadamente por dos profesores: uno imparte los contenidos físicos y químicos, mientras otro discente imparte los contenidos biológicos y geológicos. Esta práctica de la dual impartición de dicha asignatura choca con la formalidad de tener que evaluar conjuntamente y con una única nota el resultado del aprovechamiento escolar del alumno de dos mitades de asignatura que son diferentes y que son explicadas por profesores diferentes.

2.3. En relación a cuarto curso de ESO, tanto el COB como la AEPECT consideramos que la asignatura Biología y Geología tiene tantas características de asignatura troncal como las asignaturas que ya lo son. Para poner un único ejemplo, la asignatura Biología y Geología responde también a las preguntas relativas a quiénes somos y de dónde venimos, como lo hace la asignatura troncal Ciencias Sociales, Geografía e Historia, aunque desde otro punto de vista. Otro motivo que justifica nuestra posición al respecto se encuentra en el último párrafo del apartado anterior. Acciones emprendidas por el COB en relación a la reforma de los planes de estudios de la ESO
 


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